¿Cómo afecta el tabaco a la fertilidad?

Año tras año la conciencia social sobre los daños que genera fumar ha ido en aumento; pero, según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) del año 2019, en Argentina aún el 22,2% de la población adulta consume tabaco. De eso, se puede deducir que un importante número de mujeres y varones en edad fértil son fumadores, por lo que es importante hacer mención a cómo afecta el tabaco a la fertilidad.

Para responder cómo afecta el tabaco a la fertilidad es necesario explicar que los componentes que conforman al cigarrillo son nocivos para todo el organismo y generan consecuencias multifactoriales en la salud. Por lo que es importante recurrir a profesionales de cesación tabáquica, para que te acompañen en el proceso de dejar de fumar, no sólo si estás buscando un embarazo, sino para prevenir futuras complicaciones de salud relacionadas al tabaco. 

Tabaco y fertilidad

El cigarrillo afecta la fertilidad tanto del hombre, como de la mujer y, su incidencia, va a ir en incremento de acuerdo a la cantidad de cigarrillos diarios que fume la persona. En el caso de los varones, los componentes del tabaco pueden generar alteraciones en la formación de las células sexuales, reducción del volumen del semen y de la concentración espermática. Además, afecta la calidad de los espermatozoides alterando su movilidad lo que dificulta la fecundación. 

En el caso de las mujeres, los químicos como la nicotina, el cianuro y el monóxido de carbono, que están presentes en el humo del cigarrillo, pueden acelerar las pérdidas de óvulos (los cuales son irrecuperables); y, pueden también adelantar la menopausia, disminuyendo el período fértil de la mujer. Además, está comprobado que las mujeres fumadoras, que se someten a tratamientos de reproducción asistida, necesitan mayor cantidad de medicación para la estimulación ovárica que las mujeres no fumadoras; por lo que el procedimiento es más largo.

Tabaquismo y tratamientos de reproducción asistida

Algunas personas consideran que, dado que van a realizar un tratamiento de reproducción asistida, pueden mantener ciertos “malos” hábitos porque “el daño ya está hecho”. Sin embargo, es muy importante que al momento de comenzar la búsqueda del embarazo (ya sea de forma natural como con tratamientos de reproducción asistida), tanto el varón y la mujer mantengan hábitos saludables para que su fertilidad no se siga viendo afectada. 

En el caso de los fumadores, deben dejar de fumar de inmediato dado que no sólo es un hábito que dificulta la fecundación y requiere de mayores recursos en los tratamientos, sino que es nocivo para todo el organismo. Además, el embarazo debe transcurrir en un ambiente libre de humo para que el desarrollo del bebé no se vea afectado. 

Los tratamientos de reproducción asistida que se realizan en pacientes fumadores tienen un porcentaje más bajo de efectividad y, si se logra el embarazo, están expuestos a los siguientes riesgos: 

  • Bajo peso del bebé al nacer;
  • Parto prematuro;
  • Mayor riesgo de muerte súbita del lactante;
  • Aborto espontáneo.

Por estas razones, se recomienda que se deje de fumar al menos un año antes de iniciar un tratamiento de reproducción asistida. 

Fumar durante el embarazo

La mujer embarazada no sólo debe dejar de fumar durante su embarazo, sino que las personas que estén a su alrededor tampoco pueden fumar delante de ella, dado que las consecuencias que el tabaco y su humo generan en el futuro bebé son graves. 

El riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, desprendimiento de placenta, muerte súbita del recién nacido, son algunos de los riesgos asociados al tabaco; junto con un aumento de probabilidades de que el niño nazca con alteraciones neurocognitivas, cáncer o malformaciones congénitas. 

Si sos fumador/a y estás buscando un embarazo, la recomendación es que consultes con tu médico de cabecera, para que pueda asesorarte sobre Programas de Cesación Tabáquica.

5 Mitos sobre el cigarrillo y la fertilidad

  1. “El cigarrillo afecta únicamente a los pulmones”. El cigarrillo es nocivo para todo el organismo y afecta distintos órganos. Además, está comprobado su incidencia negativa en la fertilidad tanto masculina como femenina.
  1. “El tabaco sólo le hace mal al bebé si la que fuma es la madre”. Una mujer que fuma embarazada está afectando directamente al desarrollo de su bebé. Y si es fumadora pasiva también tiene consecuencias; es decir, si inhala humo de cigarrillo de otros. 
  1. “Fumar un solo cigarrillo por día no es nocivo”. El consumo excesivo de tabaco conlleva complicaciones más graves, pero no existe el “consumo seguro”; por eso la recomendación es no fumar.  
  1. “Puedo fumar hasta que consiga el embarazo”. Continuar fumando cuando se está en la búsqueda de un embarazo puede dificultar la fecundación, dado que el tabaco afecta la ovulación en el caso de la mujer y la calidad del semen en el caso de los varones.
  1. “El tratamiento de reproducción asistida soluciona los daños hechos por el tabaco en materia de fertilidad”. Como explicamos anteriormente, los pacientes fumadores requieren mayores recursos para poder lograr un embarazo. Si el consumo de tabaco afectó el semen, es probable que deban recurrir a un Banco de Semen. En el caso de la mujer, se va a requerir mayores dosis de medicación al momento de la estimulación ovárica o recurrir a la ovodonación. 

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