Cómo afrontar un tratamiento de fertilidad fallido

Un tratamiento de reproducción asistida es un momento en el que las emociones están a flor de piel. Tomar la decisión de realizarlo implica un proceso largo y meditativo, donde todos los sentimientos convergen y se necesita mucho coraje para comenzar con un tratamiento de fertilidad. Pero, ¿qué sucede en una pareja, y especialmente en una mujer, cuando una Fecundación in Vitro (FIV) falla?

¿Cuáles son las emociones más comunes después de una FIV fallida?

La Fecundación In Vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida que ha brindado esperanza a muchas parejas con problemas de fertilidad. Sin embargo, no siempre es exitosa en el primer intento, y cuando una FIV falla, puede ser emocionalmente devastador. En este artículo, exploraremos las emociones más comunes después de una FIV fallida, consejos para manejar estos sentimientos y el tipo de apoyo disponible para las mujeres que enfrentan estos desafíos. Desde WeFIV queremos contarte que no estás sola.

Emociones comunes después de una Fecundación in Vitro fallida

Frustración y tristeza

Una Fecundación In Vitro  fallida puede generar una profunda sensación de frustración y tristeza. Las pacientes suelen invertir mucho tiempo, esfuerzo y esperanza en el tratamiento, y cuando no se logra el tan deseado embarazo, la decepción puede ser abrumadora.

Bronca y enojo

Es normal sentir bronca y enojo después de un intento fallido en un tratamiento de reproducción asistida. Las mujeres pueden sentirse injustamente tratadas por el destino, especialmente después de haber seguido todos los pasos del tratamiento con dedicación y disciplina.

Angustia y culpa

La angustia es otro síntoma frecuente. Muchas mujeres experimentan culpa hacia su familia y pareja, sintiendo que les han fallado al no poder lograr el embarazo. Este sentimiento de culpa puede ser muy intenso y difícil de manejar.

Temor a no lograr la maternidad/paternidad

El temor de nunca poder convertirse en madre o padre puede ser paralizante. Este miedo puede incrementar la ansiedad y el estrés, afectando negativamente tanto la salud emocional como física de la paciente.

Pérdida de control sobre el propio cuerpo

Una FIV fallida puede llevar a la sensación de haber perdido el control sobre el propio cuerpo. Las mujeres pueden sentirse impotentes al ver que, a pesar de todos sus esfuerzos, no pueden influir en el resultado.

Soledad e incertidumbre

La soledad y la incertidumbre son emociones comunes. La experiencia puede hacer que las mujeres se sientan aisladas y sin un camino claro a seguir, aumentando la sensación de estar navegando solas en un mar de emociones. Se encuentran en un lugar donde sienten que nadie puede entenderlas, y con inmensas dudas de como dar el próximo paso.

Vergüenza y aislamiento social

La vergüenza puede surgir del sentimiento de haber fallado en algo tan fundamental como ser mamá. Esto, a su vez, puede llevar al aislamiento social, ya que las mujeres pueden evitar compartir sus experiencias y sentimientos con otros.

Envidia

La envidia hacia otras mujeres que logran quedar embarazadas fácilmente puede ser otra emoción presente. Este sentimiento puede ser doloroso y difícil de admitir, pero es una reacción humana comprensible. Tiende a alejarlas de las relaciones afectivas que más necesita en esos duros momentos.

Consejos para afrontar una FIV negativa

Hacer el duelo

Es importante hacer el duelo por la pérdida de la expectativa de embarazo. Este proceso de duelo permite a las mujeres reconocer y procesar su dolor, lo cual es esencial para seguir adelante.

“Tras afrontar una FIV negativa creo que es muy importante hacer el duelo que implica no haber recibido el resultado esperado. Hablamos de la búsqueda de un hijo y esto trae aparejada mucha tristeza y dolor psíquico.” Nos explica la Psicóloga Maria Villamil

Tomarse el tiempo necesario y buscar contención

Darse el tiempo necesario para sanar emocionalmente es fundamental. No hay un período de tiempo fijo; cada persona es diferente y debe encontrar su propio ritmo.

Contar con un espacio de contención psicológica es crucial. Un profesional puede ayudar a abordar los miedos y fantasías que surgen después de una FIV fallida, proporcionando herramientas para manejar la situación.

Apoyo emocional del entorno

El apoyo emocional de la pareja, la familia y los amigos es vital. Este apoyo puede hacer una gran diferencia en cómo una mujer maneja sus emociones y se prepara para futuros intentos. En un momento de duelo, donde siente que su mundo se derrumba, el amor del entorno puede ser su pilar fundamental. Este soporte le ayuda a entender que una Fertilización in Vitro fallida está dentro de las posibilidades y no significa que no pueda ser madre en el futuro.

Retomar actividades recreativas

Retomar actividades recreativas puede ser muy beneficioso. Practicar deportes, hobbies y dedicarse al esparcimiento pueden contribuir significativamente a mejorar el bienestar emocional y físico de la paciente. Estas actividades ayudan a despejar la mente, aclarar las ideas y ofrecen una perspectiva renovada para afrontar el siguiente paso con mayor serenidad y determinación.

Abandono del tratamiento tras una FIV negativa

Existen mujeres que quieren abandonar el tratamiento tras una FIV negativa por temas emocionales. De hecho, es la primera causa de abandono de tratamientos de reproducción asistida en Argentina, superando incluso las cuestiones económicas o médicas. La salud mental de los pacientes con infertilidad es tan importante como los tratamientos médicos.

Apoyo psicológico

El psicólogo puede proporcionar intervenciones diseñadas para prevenir el abandono del tratamiento. Tres roles fundamentales del psicólogo en un centro de fertilidad son disminuir la angustia del paciente, apoyar al equipo médico para evitar el agotamiento, y enseñar a los profesionales de la salud cómo comunicarse con los pacientes de manera empática.

Comunicación empática

La comunicación empática está altamente correlacionada con la satisfacción del paciente. La ansiedad y el malestar que los tratamientos producen son razones comunes para el abandono de los mismos. Un enfoque psicoeducativo desde el inicio puede ayudar a las pacientes a manejar mejor la ansiedad y el malestar.

Apoyo emocional continuado para mujeres en tratamiento

El apoyo emocional está siempre disponible para las pacientes de WeFIV, más allá de la etapa en que se encuentren del tratamiento. Esto es crucial para ayudar a las mujeres a seguir adelante y mantener la esperanza.

Los objetivos del tratamiento psicológico incluyen proporcionar información, escucha y apoyo emocional, incrementar la calidad de vida y el bienestar psicológico, disminuir el estrés y la ansiedad generada por los tratamientos, y acompañar en la toma de decisiones y afrontamiento de resultados.

El tratamiento psicológico también se enfoca en mejorar las estrategias de afrontamiento de resultados, analizar opciones y tipos de tratamientos posibles, y favorecer el contacto del paciente con el equipo médico.

Una Fecundación in Vitro fallida no es el final

Es importante recordar que una FIV negativa no define el futuro reproductivo de una mujer ni de una pareja. Aunque pueda ser desalentador, cada intento fallido puede ofrecer lecciones valiosas y guiar hacia nuevos enfoques o tratamientos. Mantener la esperanza y explorar opciones alternativas junto con el apoyo adecuado puede ser fundamental para continuar el camino hacia la maternidad deseada. En WeFIV, estamos comprometidos a brindar un acompañamiento integral y continuado, asegurando que cada paciente reciba el apoyo emocional y la orientación necesarios en cada etapa del proceso. Juntos, podemos enfrentar los desafíos y avanzar hacia el sueño de formar una familia.

Lic. María Villamil

Unidad de Apoyo Emocional
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